CRISTIÁN SIEVEKING, PRIMER CHILENO EN CORRER Y TERMINAR BADWATER 135: SU CRÓNICA


Que lejano me parece ese día de febrero de 2011, cuando iba corriendo con más de 55ºC por el desierto de Atacama con mi amigo Ray Zahab. Ray lo estaba cruzando completo; yo solo hice 440K con él. En medio del calor me dijo: "Te iría bien en Badwater, andas muy bien con calor. Yo fui a correrla y debí retirarme"... 

Por Cristián Sieveking, Ultramaratonista y Director de Revista PuroFondo
 
Uff, pensé, esa dura carrera no es para mí. Pero hoy, 5 años después, me parece increíble haber ido y, mejor todavía, haberla terminado. Porque Badwater ha sido implacable con los mejores del mundo: Scott Jurek, Ray Zahab, Marshall Ulrich, Dean Karnazes y otros han quedado en el camino sin poder cruzar la meta.
 
Es importante saber algunas cosas de estas carreras. Existen dos formatos de ultras:
 
1. Por Etapas. Estas son carreras que se hacen en varias jornadas, con metas diarias. Es decir, se dividen en dos o más etapas donde cada día termina siendo una carrera distinta, y al final se suman los tiempos de cada día. Para que sea considerada una ultra uno de los días debe tener más de 42,195 metros, es decir, más distancia que una maratón. Este formato puede ser muy extremo o se puede hacer en forma más cómoda, con alimentación, alojamiento, etc.
 
2. Non Stop. En este formato el reloj no se detiene desde que se da la partida. Eso no significa que no se pueda parar. Por lo general, estas carreras tienen tiempos de corte, y mientras uno respete esos tiempos puede parar, comer, dormir, bañarte, etc, asumiendo el riesgo de dejar pasar el tiempo.
 
Badwater 135 es una ultra del tipo Non Stop. Se corre en Dead Valley (Valle de la Muerte), en el desierto de Mojave en California. La carrera parte en el lugar más bajo de Norte América (Badwater), que está a 85 metros bajo el nivel del mar, y termina en el Portal del Monte Whitney a 2.530 metros sobre el nivel del mar (msnm). El recorrido es de 217 kilómetros con 4.450 metros de subidas y 1.859 metros de bajadas, todo en asfalto. Se debe hacer completa en menos de 48 horas, con tres controles de tiempos de corte. El recorrido transita por el lugar más caluroso de la Tierra, con temperaturas que sobrepasan los 53ºC en el día, y los 42ºC en la noche. Está considerada por distintos medios como una de las tres ultras más duras del mundo.
 
Tampoco es fácil ir a correr, porque debes ser invitado una vez que cumplas con ciertos requisitos, como haber hecho tres carreras de 100 millas y a lo menos una en los últimos 12 meses, o haber corrido Brazil 135, o haber hecho algún evento que demuestre la capacidad de correr este tipo de carreras (no toman en cuenta las carreras de multidía).
 
Yo había hecho los 200k de Sovev Emek pero hacia más de un año. Lo bueno es que me sirvió haber cruzado el desierto de Atacama (al tener la ruta en línea con el Inreach lo validaron), además que en enero de este año completé Brazil 135, otro de los requisitos. También ayudó que hubiera ido hace unos años a Badwater como "pacer", acompañante o tripulación. Así que mi postulación se fue a un comité para decidir si me invitaban o no.
 
Lo que más me llamó la atención al momento de inscribir mi postulación, es que en una parte del formulario decía: "¿Qué corredor o corredores que nosotros (los organizadores) conozcamos podría decir que eres una buena persona y que estás capacitado para completar esta carrera?" Por suerte tenía a tres bien pagados. Jajaja…
 
El inicio de la aventura
 
Esta carrera en particular se debe hacer con un equipo de apoyo obligatorio. Sin este equipo es imposible hacer el recorrido en menos de 48 horas. En mi caso, los voluntarios que permitieron que terminara fueron Denis Rivera, médico mexicana; Lorena Olvera, ultramaratonista mexicana, y, Argel Ruiz, cubano residente en México. Sin ellos no hubiera tenido posibilidad alguna de terminar, así que infinitas gracias a los tres.
 
Nos juntamos en Las Vegas y arrendamos una van. Nos equipamos con coolers Coleman Extreme, fundamentales para mantener el hielo que enfriaría el agua que me iban a dar durante el día. También usamos de esos aspersores para fumigar, y así me tiraban agua helada.
 
Durante la noche tenía que parar cada 300 o 500 metros para echarme agua fría en la cabeza e hidratarme. Durante el día usé una toalla especial con agua en los hombros, un pañuelo con hielo en el cuello y hielo en la cabeza. Es fundamental mantener la temperatura controlada porque es muy fácil tener un golpe de calor. La hidratación debe ser permanente, ya que la necesidad de tomar líquido esta siempre ahí.
 
Un calor impresionante
 
El nivel de hidratación se va controlando por el color de la orina. Y el hecho de ir orinando significa que los riñones están funcionando bien. Afortunadamente, en las carreras nunca me dan ganas de hacer "del número 2", no sé por qué, pero aguanto hasta que termino sin ganas... menos mal. Al terminar me di cuenta de que había tenido sangramiento intestinal, pero ya no había nada que hacer excepto esperar que se normalizara.
 
La carrera la hice hidratándome con agua e Isorade de Scientific Body. Con ellos hemos estado trabajando en productos especiales para corredores y el Isorade funcionó perfecto. En cuanto a solidos, básicamente me alimenté con sandia, unos Frugele y listo. Para mantenerme despierto usé Speed Injection, también de Scientific Body, y bebidas cola. 
 
Para mí, el primer objetivo era terminar, y el segundo terminar en 40 horas o menos. Había hecho 44 horas en Brazil con mucho calor en enero de 2016, humedad, más de 10.000 de desnivel positivo (subidas) acumulado y con casi nada de entrenamiento. Así que pensé que para Badwater iba a ser distinto. Además, yo ya había estado ahí en 2013, conocía la ruta, el calor y la dinámica de la carrera. Por todo eso me sentía bastante confiado; nervioso pero confiado.
 
La primera lección que aprendí al terminar, es que no importa lo que creas que sabes de una carrera... la verdad es que no sabes nada de ella hasta que la hagas.
 
Creí que era bueno para el calor, pero cuando la temperatura es más de 40ºC por la noche y más de 50ºC en el día, sencillamente no te da tregua. Era angustiante, me sentía sofocado todo el tiempo. Varias veces pensé que no podría terminar.
Corriendo por el salvaje y lejano Oeste
 
Las horas pasaban y las rectas eran interminables, porque es terreno corrible y muy tedioso. Al amanecer del primer día enfrentamos un primer cerro con una subida de 32 kilómetros que partía en un lugar que se llama Stovepipe Wells (segundo Check Point), y que antiguamente perteneció a una prima de Bufalo Bill. Luego nos tocó una bajada muy larga también, donde cruzamos un lecho de lago seco que nos tocó con tormenta de arena. Saliendo de ahí llegamos a un lugar que se llama Panamint Springs (tercer Check Point), para luego enfrentar la segunda noche y otra subida de 30 kilómetros. Y... de nuevo para abajo, para enfrentar una recta de 50 kilómetros y enfilar a un pueblo del oeste que se llama Lone Pine. Ese es el lugar clásico de las filmaciones, desde los años 20. La gran mayoría de las películas del oeste se hicieron ahí. Y entre las más modernas está Gladiador, Star Wars y Django, entre otras. Llegando al centro del pueblo a mano izquierda está la subida al Monte Whitney a la vista. Desde ahí solo me separaba de la meta un recorrido de 27 kilómetros en un camino que es como subir a Farellones pero con más de 50ºC. Nada de divertido cuando te lo encuentras después de correr 190 kilómetros...
 
En la subida me fue bastante bien, y la hice unas tres horas quince, aunque el calor nunca aflojó. Finalmente tenía la soñada meta a la vista, y ahí estaba mi tripulación esperando para que cruzáramos juntos la meta, 44 horas 40 minutos después. No era el tiempo que quería, pero estaba muy contento de haber terminado y en tan buenas condiciones. La verdad no sé porque me siento tan bien en estas carreras, siempre es muy duro el recorrido pero termino sintiéndome bastante bien.
 
Quiero agradecer a Skechers Chile por creer en mí. Cuando, a fines de 2015, les presente este proyecto, les dije que quería hacer la que dicen es la carrera más dura del mundo. Después de mandarles mis antecedentes, me pidieron hacer primero la carrera más dura de Brasil, y si lograba eso me apoyarían con Badwater. Finalmente, ambas carreras las terminé y con 62 años... así que todos levantaron las cejas… Estoy muy agradecido con ellos por confiar en que sería capaz de lograrlo. Y gracias a sus zapatillas logré terminar Badwater sin ampollas.
 
También mis agradecimientos a Coleman por el equipamiento óptimo para esta carrera, Scientific Body por la hidratación y suplementación, Relojes Polar con medición cardiaca exacta, Sziols Eyewear para la terrible radiación del día, Marmot y su equipamiento para correr, inReach México por el monitoreo satelital, Biotherm que me ayudó con el bloqueador solar (tienen una completa línea para hombres), y a Raidlight por sus mochilas que ni se sienten.
 
Finalmente, a Nahila Hernández que me ayudó con la coordinación y preparación de la tripulación. Además, me ayudó a entrenar cuando no quería, y me traspasó su confianza incondicional apostando a que terminaría. También a Denis, Lorena y Argel, eternamente agradecido.
 
Muchas gracias a todos!!!
 



   



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