LA ASCENDENTE RUTA DEL PANTERA


Jonathan Barrera (34), conocido por sus amigos como “El Pantera” por el amplio tatuaje de dicho animal que lleva en el lado derecho del abdomen, hace diez años prefería el fútbol más que el running, hasta que un gerente en Roche descubrió que era bastante rápido y lo empezó a inscribir en carreras de 10k, en las que sorprendentemente llegaba entre los primeros.  
 
Hoy, las carreras son su pasión; en 2016 logró completar la maratón de Santiago en un tiempo extraordinario de 2 horas 39 minutos, con lo que se ha consolidado como uno de los mejores referentes en running en asfalto y se transformó en uno de los ilustres embajadores de Under Armour. 
 
Todos los días se levanta a las 5:00 de la mañana y viaja desde Puente Alto a su trabajo en Quilicura, donde aprovecha su hora de descanso a las 8:00 de la mañana para entrenar y luego a las 17:00 se mueve a Pedro de Valdivia, donde se reúne a entrenar con su coach de Santiago Runners, Omar Aguilar. Algunos días va a realizar repeticiones a la pista de Escuela Militar.
 
Este año se tatuó en su brazo izquierdo la frase “Entrenar por el éxito, competir por un legado. I will run”, para hacer alusión a su contrato con la marca deportiva estadounidense y a su espíritu inquebrantable ante los desafíos más extremos.
 
“Yo he pensado que quiero ser recordado no sólo por mis logros, sino que también por mi esfuerzo, por la constancia en los entrenamientos, y, en el sentido más profundo por cierto coraje humano, por la manera de enfrentar la vida y los desafíos, no sólo deportivos”, sentencia.
 
Actualmente se prepara para correr la maratón de Rotterdam con las zapatillas Velocity, de Under Armour, y como no se anda con rodeos, quiere romper el reloj de la velocidad y hacer 2 horas, 35 minutos de tiempo. “Las Velocity me aportan para lograr la equivalencia perfecta entre resistencia y velocidad. Quiero dejar bien puesto el nombre de Chile y tratar de lograr mi mejor tiempo”
 
Jonathan, ¿cómo comenzaste en el running?
El running comenzó conmigo la verdad, no yo con el running. Yo jugué desde chico a la pelota y no me interesaban mucho otros deportes. Había un gerente en la empresa que trabajo, La Roche, que me vio jugar fútbol con los otros trabajadores de la bodega -yo soy el encargado de la bodega- y un día me dijo “Jonathan, te inscribí en los 10k de la maratón de Santiago”. Eso fue por ahí por el 2008. Él se llamaba Mauricio, ya no trabaja acá, pero me caía muy bien porque siempre me estaba alentando.
 
¿Y cómo te fue en las primeras carreras?
Bueno, yo pensaba para no quedar mal, voy a hacer esta carrera de 10K en 50 minutos como las personas con buen estado físico y fue genial porque la primera carrera hice 34 minutos, o sea Mauricio estaba feliz con su iniciativa, así que me dijo que me inscribiría en más. Y por mi parte yo seguí entrenando un poco más, pero me aburría un poco de correr tan largo y seguí jugando a la pelota. Es gracioso porque en esa época yo fumaba. Incluso en 2011 dejé el running por un tiempo, pero luego volví y ya en 2013 despegué con todo.
 
¿Qué te motivó a volver a correr?
Una vez así medio lateado hice dos carreras de 10K, una el sábado y la otra el domingo. Yo terminaba de correr y me iba altiro, y lo chistoso es que en la carrera del domingo una persona que me ubicaba me dijo: “Oye ayer saliste tercero, sacaste podio y ni te enteraste”. El saber que podía ser competitivo me fue dando un incentivo para seguir. Así que volví a entrenar y empecé a correr 21k y luego maratones.
 
¿Y cómo te ha ido con las distancias largas?
Bastante bien. Mi primera maratón la hice en 2 horas 59, con 59 segundos, eso sí que es tener suerte porque todos los maratonistas luchan con bajar las 3 horas y yo estuve justito. Eso fue muy bueno. Luego bajé a 2 horas, 52 minutos en Concepción, en 2013 y desde que me entreno con Omar Aguilar he bajado un montón. Me ayudó a hacerla en 2 horas, 48 minutos y luego en 2 horas 39 minutos, que fue la meta que yo me propuse al ver a otro corredor. “Profe yo quiero correr como él”. Bueno y me tiene corriendo como él.
 
¿Cómo llegaste a ser deportista auspiciado de Under Armour?
Una amiga me daba descuentos y luego me empezó a invitar a los eventos de running. Fue en el último Run Camp en Farellones cuando me descubrieron. Yo participé por redes sociales para correrlo y luego de un test de oxígeno en MEDS quedé seleccionado. En la carrera vieron que estuve muy bien con el desafío y el gerente de marketing, Sergio Costabal, me pregunto “¿Te gustaría integrarte a Under Armour?”, y yo casi lloraba de la felicidad.
 



   



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