FERNANDO CARVAJAL: CON 81 AÑOS, UN CORREDOR DE MIL BATALLAS


A Fernando lo conoce todo el mundo. Es un personaje patrimonial del running nacional. Difícil no topárselo en las principales corridas y cruzar palabras con él. E imposible evitar darle un par de bocinazos de ánimo cuando se le ve corriendo en alguna calle santiaguina.
 
Pero lo más notable de Fernando, es la energía que irradia. Nació el 18 agosto de 1934, y hoy con 81 años tiene una vitalidad que parece no ser casual, porque su abuela murió con más de 100 años, y tiene una tía con 115...
 
Acá te contamos sobre este personaje querible, un coquimbano de tomo y lomo que corre desde niño, que hoy embajador de Skechers y al que todos saludamos, pero del que poco conocemos.
 
¿Cuántos kilómetros corres a la semana?
Arriba de 20 kilómetros, día por medio. Voy a todas partes: cerro San Cristóbal, Parque O’Higgins, Las Condes, Lo Barnechea -que es más de 30 kilómetros ida y vuelta-. A veces parto al Templo Votivo de Maipú, para donde son 35 kilómetros desde acá en Las Condes.
 
¿Conoces a más gente de tu edad que corra?
Corriendo todavía, casi nadie. Muchos se han retirado. Eran campeones nacionales, y otros competían en el extranjero, pero se han ido retirando. Es que no hay categorías y no hay premios. Y cuando hay premios, se los llevan los extranjeros. Además, te cobran más de $40.000 por inscribirte a las maratones, unos $28.000 si quieres participar en una media maratón y para los 10K sobre $15.000. Entonces ya no quieren competir porque con suerte te dan una medalla. No hay apoyo, y debería haber más apoyo.
 
Con 81 años, eres testigo de la evolución del running en Chile. ¿Cómo ha ido cambiando este deporte en el país?
Ha cambiado demasiado. Cuando nosotros empezamos lo que hoy es el running, en la calle no éramos más de 50. Empezamos en Providencia con los “canillitas”, que eran los suplementeros de provincia. Con ellos empecé a correr. Todos muy buenos amigos. Muy buenos compañeros. Ahora somos más de 40 mil corredores en un mismo evento. Increíble pero es cierto. La gente está muy entusiasmada con el running. Se ven personas entrenado a cualquier hora en la calle. Todos muy participativos.
 
Pienso que debería haber más apoyo a nivel gubernamental, para que uno se pudiera dedicar más a esto. En mi caso, siento que nos están dejando de lado a los de categoría Senior. Yo ya tengo 81 años, y supongo que creen que ya no soy capaz de hacer algo. Y yo con lo que he hecho le he demostrado a mucha gente que los mayores somos capaces de hacer mucho más todavía a esta edad.
 
Yo soy muy competitivo. Yo no voy a pasear, voy a ganar. Y siempre me ha ido bien. Tengo seis sudamericanos de atletismo y cuatro mundiales (España, Estados Unidos, Brasil y Francia). Y ahora voy por el quinto mundial, en Australia.
 
¿Cuál ha sido la competencia dónde más te ha gustado participar?
Tengo tantas buenas carreras y con tan buenos resultados, que no sé... (ríe).  Pero me quedo con la última, en el mundial de Francia. Ahí logré la medalla de plata en el Cross Country, aunque debí haber ganado el oro. Me pasó un percance, y tuve que parar a tomar agua porque si no lo hacía no podría llegar a la meta. En ese momento me pasó un ucraniano y un alemán. Debí esforzarme mucho para pasar al alemán y quedarme con la medalla de plata, porque la de oro no la alcanzaba.
 
Cuando nos premiaron, levanté la bandera de Chile y se me llenaron los ojos de lágrimas por perder el primer lugar. Es la verdad. Pero ahora me voy a ir a desquitar a Australia.
 
Otra carrera buena fue la que hice en el Sudamericano de Colombia. Era terrible correr ahí, pero igual me traje cuatro medallas. En la carrera misma tuve que contenerme porque veía cómo mis compañeros iban cayendo en la pista porque se ahogaban. Y yo pasaba por encima de ellos y seguía corriendo. No quise arriesgarme a ganar los primeros lugares. Era imposible. Todos caían en la pista por la altura y el calor.
 
Entonces, ¿en el extranjero sí hay atletas de tu edad?
Sí, y espectaculares. Eso es lo más bonito, porque aparte de competir en una misma categoría uno conoce otros lugares y otra gente. Me ha tocado compartir con gente muy atenta. No hay diferencia, no hay racismo. Lo he pasado súper, súper bien. Ha sido una experiencia muy bonita correr en el extranjero. Además, se hacen amistades, porque los corredores de la misma categoría somos casi los mismos siempre.
 
Hay miles de atletas de mi edad. Son 200 países los que van a un mundial. Ya nos conocemos casi todos. Por ejemplo, el "Mayo", que es un argentino de 90 años que siempre se lleva 5 medallas. Hay categorías hasta los 100 años (son de 5 en 5 años).
 
¿Y qué pasa en Chile?
Acá no tengo categorías. A todas las carreras donde he ido, les he pedido que suban las categorías, pero hay solo hasta 70 años. Entonces, no entreno con gente de mi edad y tampoco compito con ellos, porque no se inscriben debido a que no hay categorías y porque cobran muy caro.
 
Lo bueno es que la gente te quiere mucho. ¿Qué opinas de ese cariño?
¡Uuhhh! A mí me quieren "ocho". Toda la gente a mí me quiere. Me saludan, me motivan, me dan ánimo cuando voy corriendo. La gente es espectacular, y no solo acá; eEn Argentina voy invicto: 16 años sin faltar ni un año a correr. Ellos me han hecho dos homenajes, en 2012 y 2013. Me han regalado hasta sus banderas. En Puerto Varas también: 15 años sin faltar ningún año. También invicto en su media maratón. Me han hecho homenajes. Hasta me regalaron un reloj...
 
¿Qué significa este deporte en tu vida?
Para mí este deporte lo es todo. Es la salud misma. La vida misma. Yo no tengo enfermedades graves. Algunas caídas, pero me he recuperado. Pero para mí es la vida misma.
 
¿Puedes mandar un mensaje a los más jóvenes?
Claro, que sigan mi ejemplo. No solo a los más jóvenes, sino también a los adultos mayores. A los adultos mayores que se la pasan sentados. Ojalá sigan mi ejemplo porque si yo lo he hecho, lo pueden hacer ellos demás.
 
Me interesa que los profesores le inculquen a los niños el amor por el deporte. Que hagan más Educación Física, porque ahí se empieza. Ahí empecé yo, y quiero que ellos también hagan que yo he hecho. Cualquier deporte es bueno, es sano.
 
Las personas que son sedentarias se deben incentivar. Que empiecen yendo a ver las competencias, y así empezarán de a poquito a motivarse: un kilómetro, dos, tres. Primero caminando, después trotando.
 
He tenido muchas pérdidas en mi vida: mi hijo, mi señora, una nieta regalona, de 3 años... Sobrinos, amigos. Y gracias a este deporte lo he podido sobrellevar.
 
Rumbo a un nuevo Mundial
 
¿Así que ahora partes a Australia?
Eso es lo que tengo programado. Lo tengo casi listo porque me ha ayudado Skechers, el Comité Olímpico y el Colegio de Compañía de María, además de varias otras personas. Espero llegar allá y lograr buenos resultados en las cuatro pruebas en que participaré: 100, 200, 400 y cross country (8 kilómetros).
 
¿Qué tipo de apoyo necesitas para ir a un mundial?
De todo. Tengo que alimentarme, dormir y moverme. Son 21 días en Australia. Siempre me voy unos cinco días antes para conocer el terreno, el ambiente, el aire y entrenar un par de veces. Y me vengo dos días después de que termina el mundial. Todo eso conlleva gastos. Ahora me faltan unos $700.000 para redondear todo esto... Tuve hasta que pagar una nueva visa, porque la de Estados Unidos no me servía.
 
Quiero dar las gracias a todos los que me han apoyado y pedirle a las autoridades del Gobierno que dirigen el deporte que ojalá nos apoyen más a los Senior, ahora que todavía servimos y damos logros. Que no nos dejen de lado. Muchas gracias de antemano.
 



   



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